COVID Art Museum: una mirada a la pandemia desde el arte

El confinamiento generó nuevos modos de producir, circular y consumir los bienes culturales: así nació en Instagram este museo virtual.

El confinamiento, entre los miles de cambios subjetivos de los que solo la historia podrá dar cuenta, generó también nuevos modos de producir, circular y consumir los bienes culturales. Desde los recitales y obras de teatro por streaming hasta el hartazgo de los vivos de Instagram para mostrar cualquier destreza artística.

Entre la multiplicación de ofertas, y ante la prohibición de contacto físico, dos publicistas españoles crearon un museo virtual que llamaron COVID Art Museum, donde se invita a todos los artistas del mundo a mostrar sus collages o fotografías intervenidas que tuviesen como temática la pandemia. Promocionado como un arte democrático que permitía a todos los creadores exhibir sus obras y a los receptores apreciarlas, en poco tiempo la cuenta tuvo 172 mil seguidores.

by @johntrashkowsky

La artista y ensayista alemana Hito Steyerl ya había alertado sobre los peligros del desplazamiento de la imaginación a las pantallas. Efectos jurídicos, morales, comerciales y también estéticos atraviesan a las imágenes antes que aparezcan ante nuestros ojos. Las personas proveen de manera gratuita afectos, pensamientos, socialidad y también producciones artísticas a los algoritmos. Las imágenes usan a las personas y no al revés, decía. Extraen de nosotros energía, afecto y creatividad, sin dar nada a cambio.

En Arte Dutty Free (Caja Negra editorial) Steyerl señala algo más que parecería interpelar directamente la propuesta del Museo del COVID: la tensión entre trabajo y ocupación. Mientras que el trabajo implica un origen, un producto y un resultado, que se supone debería traducirse en un rédito económico para los artistas, se presume que esta ocupación porta su propia gratificación y por lo tanto no necesita remuneración económica. Esta sutil pero sustancial diferencia es la que naturaliza que cientos de artistas “donen” sus producciones a la cuenta de Instagram solo a cambio de un par de likes.

Es evidente que el Museo del COVID eligió construir un repertorio edulcorado y ligero sobre la enfermedad y la muerte, sustrayendo la dimensión política de una de las pandemias que más azotaron al mundo y por la que todavía estamos en un duelo suspendido en el tiempo y el espacio

Compartir

Todas las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de Publinet Solutions. Se prohibe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cuaquier idioma sin autorización escrita de su titular.